Hombres Pajaro - Voladores de Papantla.
Tradición que nació desde la Epoca Prehispánica y que podría catalogarse como el “Deporte Extremo” de su tiempo, a pesar de que se desarrolló, como sucedía en las culturas antiguas, como un rito religioso.
En la zona de Totonacapan, ahora límites entre Puebla y Veracruz, sus habitantes sufrieron de grandes sequías. Padecieron de hambre, enfermedades y muerte, lo que hizo que un grupo de viejos sabios trataran de apaciguar a los dioses con un rito capaz de producir abundantes lluvias que devolvieran la fertilidad a la tierra. Juntaron a un grupo de jóvenes castos y nombraron un caporal máximo. Este fue encomendado a ir al monte y encontrar el árbol mas alto, fuerte y recto. Mas tarde estos jóvenes limpiaban el camino y la zona donde caería el árbol para que no se dañara, y tras quitarle todas las ramas y hojas, lo rodaban sobre pequeños troncos (como rodillos) hasta llevarlo al centro del pueblo. Estaba prohibido pasarle por encima ni podía ser tocado por mujer alguna pues era considerado de mala suerte.
Una vez en el Pueblo se hacía un pozo, se echaban un gallo y 7 pollitos vivos, se rociaban con aguardiente, tabaco y tamales, y allí se montaba el mástil. Esto era para que los dioses no reclamaran ninguna vida humana. Los jovenes se disfrazaban con las plumas de diferentes aves tales como águilas, buhos, cuervos, guacamayas, quetzales y otros. Trenzaban el mástil con una liana o cuerda a modo de escalera. En la parte superior había un “Tecomate” (aparato giratorio), donde los voladores se apoyaban antes de lanzarse al vacío sujetados por las lianas enrolladas a los trinquetes del mástil.
Este espectáculo es muy famoso en México y no es dificil poder verlo en fiestas tradicionales en algunas ciudades y pirámides. Yo he tenido el privilegio de verlos en Acapulco, y en las pirámides de Teotihuacan. Si desean conocer más de ellos pueden consultar en www.portal.veracruz.gob.mx

This very important holiday, also known as Day of Race, conmemorates the day when Christopher Columbus first set foot, in 1492, in the Americas. How hard it is to imagine the courage of those men who ventured unto the unknown in three caravels: La Niña, La Pinta and La Santa Maria without any of the technological advantages that make our life and travels so much easier, and who opened the borders for a commercial and cultural exchange.
Artista Invitado este Mes