Tenemos tantas formas tan diferentes y ¡tan nuestras! de llamar a nuestra Mamá, como difícilmente se encuentran en otros idiomas del mundo, que en verdad pienso que es un desperdicio no usarlas.
¿Existe acaso una expresión que denote más orgullo que “te presento a mi Jefa”? O, ¿algo que denote más respeto y sumisión que, “cómo digas, Jefecita”? ¿Cómo describir a la dueña de nuestra vida sin que llegue a parecer un ejército? Los latinos lo sabemos bien: La Doña o esa expresión que le escuché a un hermano cubano y que expresaba tanta nostalgia ¡Cómo extraño a la Vieja! y ¡Mira la foto de mi Viejita!
En fin, hay un modo de decirle a la mamá, que hizo muy popular el comediante mexicano q.e.p.d. Eduardo Manzano y que en verdad es mi favorita “Mi Jechu”, que es una contracción de Jefecita Chula.
Así que este Día de las Madres busque en sus ojos ese cachito de orgullo hispano que tiene guardado y dígale: Jefa, Viejita, Doña, Jefecita, Amá o si de plano le gustó: Jechu o Jechusita, como le digo yo. Y si sabe otra forma, compártala, no sea malo.
Este Día de las Madres déle a su Jechu , además de las tradicionales flores de regalo del para el Día de la Madre, el recuerdo de un chavito que en el pasado se acercaba a ella y con acento inolvidablemente hispano le decía jalándole la falda: “Te quiero mucho Mamita”.
Agradecemos a Carlos Eduardo Rico, comediante y escritor mexicano por esta original contribución.
Yo, como mujer y madre, siempre me encanta recibir una sorpresa de tipo personal como podría ser un perfume, un día de tratamiento en un Spa que me permita relajarme con un masaje y aromaterapia, que creo que la labor de ser mamá bien lo amerita.